Guías paso a paso · Centro de Ayuda
Tu identidad emisora, tu dominio y la verificación
Qué es exactamente lo que hace confiable a una credencial, y cómo hacer que la confianza apunte a tu institución y no a nosotros.
Qué comprueba realmente un verificador
Cuando alguien verifica una credencial tuya, el sistema comprueba tres cosas, en este orden: que la firma corresponde a las claves publicadas por tu institución, que el contenido no cambió ni un carácter desde que se firmó, y que la credencial no está revocada ni vencida.
Ninguna de esas tres preguntas la responde VeriCert por autoridad propia. Las responde la matemática, contra un documento que publicas tú.
Tu identidad emisora (did:web)
Al registrarte se creó un documento de identidad emisora con tus claves públicas. Vive en una dirección web, y esa dirección es la raíz de toda la confianza: quien verifica va ahí a buscar con qué comprobar la firma.
En los planes iniciales vive bajo vericert.pro. Desde el plan Institución vive bajo tu propio dominio, y ahí la credencial deja de tener nuestra marca en cualquier parte del camino.
Conectar tu dominio
- En Institución → Dominio propio, escribe el dominio o subdominio que vas a usar (por ejemplo credenciales.tuuniversidad.edu).
- Crea el registro DNS que te indicamos, apuntando a nuestra infraestructura.
- Espera la propagación —de minutos a un par de horas— y confirma desde el panel.
- A partir de ahí, las credenciales nuevas se verifican en tu dominio.
Ojo: Las credenciales ya emitidas siguen verificándose donde nacieron. Conectar el dominio no rompe nada del pasado, pero tampoco lo migra: si el cambio te importa mucho, hazlo antes de la temporada fuerte de emisión.
La doble firma, y por qué existe
Cada credencial se firma dos veces con métodos distintos: Data Integrity y VC-JWT. Suena redundante y lo es a propósito.
El ecosistema de credenciales verificables todavía no se pone de acuerdo en un solo formato. Firmar dos veces significa que tu credencial la puede leer tanto un verificador moderno como uno que solo entiende el formato clásico, sin que tengas que apostar por el ganador.
Revocación: la parte que casi nadie mira
Una credencial que no se puede revocar no vale mucho. Si revocas, quien consulte verá la página igual pero marcada como revocada, con la fecha.
No la borramos ni la escondemos. Un empleador que verifica un título revocado necesita enterarse de que fue revocado, no toparse con un error 404 que puede interpretar de cualquier manera.
Si mañana desapareciéramos
Es la pregunta correcta para hacerle a cualquier proveedor de credenciales. La respuesta aquí: cada credencial es un archivo autónomo con su firma dentro. Se puede descargar, guardar y verificar contra tu documento de identidad emisora, que está en tu dominio.
Además el plan garantiza retención —de 2 a 10 años, perpetua desde Institución— y hay respaldos automáticos que puedes descargar.